Nosotras
La historia y el equipo detrás de Casa Mónica.
Nuestra historia
Abrimos nuestras puertas hace ahora dos años, pero esta historia comenzó mucho antes. Nació de la necesidad de reinventarse, de encontrar una manera de trabajar que permitiera conciliar la vida profesional con la familiar, de estar cerca de quienes más importan.
Cuando supimos que este local —donde ya habíamos trabajado años atrás— seguía cerrado, vimos una oportunidad. Estaba en el lugar perfecto: en nuestro barrio, Moratalaz, cerca del colegio, cerca de los nuestros. Con mucho esfuerzo, el apoyo incondicional de amigos que creyeron en el proyecto y una determinación que no entiende de obstáculos, conseguimos reunir lo necesario para abrir nuestra propia casa.
Los primeros días no fueron fáciles. El día del estreno del menú, con todo listo para arrancar, surgieron imprevistos que habrían desanimado a cualquiera. Pero no nos rendimos. Y a veces, cuando más lo necesitas, aparecen las personas adecuadas. Así fue formándose el equipo, con gente que compartía la misma visión y las mismas ganas de sacar adelante el trabajo diario.
Hace unos meses crecimos un poco más. Hoy somos tres mujeres trabajando en Casa Mónica. Tres madres que entendemos el valor del esfuerzo, de la superación y del cuidado hacia los demás.
Casa Mónica es mucho más que un bar. Es un lugar donde comer bien, a precio justo, atendido por personas que saben lo que significa luchar por lo que quieren. Un lugar donde sentirse como en casa.